13 de abril de 2012

Viviendo el 3D

Esta historia se me ocurrió un par de días atrás cuando fui a ver una película en tres dimensiones:


   Una mañana tras una corta laburo, Manuel y Mariana decidieron ir al cine. Tras revisar sus billeteras decidieron darle oportunidad al 3D. Rápidamente llamaron a Beatriz, para que los alcanzara en el centro comercial.

   Una vez en el cine, tras un pequeño consenso decidieron ver una película de acción.

   -El 3D es espectacular - Dijo Manuel a Beatriz.

   -Sí, es entretenido - Agregó Mariana.

   -¿Dónde nos vamos a sentar? - Preguntó preocupada Beatriz, quien por primera vez veía una película en 3D - Podríamos sentarnos adelante.

   -No podemos, nos sentaremos al medio, justo al frente de la pantalla - Dijo cortante Mariana.

   -Así es, los asientos están enumerados y ya lo decidimos, no se puede cambiar.

   -¡Pero yo quiero saber cómo se ve desde abajo! - alegó de manera desilusionada Beatriz.

   Manuel y Mariana se miraron por un segundo solo para recaer en una carcajada.

   -Se nota que nunca has visto películas en 3D - Le dijo de manera paterna Manuel, acompañando con unas palmadas en la espalda, a lo que Beatriz escapo un poco ofendida por el tono.

   -No podremos apreciar bien la película si la vemos de abajo. Ya entenderás cuando entremos. Aparte que los asientos ya están elegidos de antemano. Aunque, cuando entremos, si de todas maneras quieres sentarte abajo, no te detendremos. - Planteo Mariana mientras levantaba los brazos a modo de indiferencia.

   Beatriz miró a sus amigos con odio mientras evitaba demostrar su molestia tras sus burlas. Ambos notaron este enojo y, seguido de una mirada cómplice, gritaron a vivas voces un "¡Tan inocente!"

   Ya concluido el tiempo previo a la película, el trío se dirigió a la sala. En la entrada al cine les entregaron sus lentes y dentro buscaron tranquilamente los asientos que sus boletos especificaban. Lentamente la sala se llenó de espectadores y mientras el grupo bromeaba sobre los lentes que habían recidivo, finalmente la película comenzó.

Cuando la película comenzó, las luces se apagaron y todos procedieron a colocarse sus lentes. Inmediatamente todos comenzaron a maravillarse ante el comienzo del 3D. Junto al estruendo envolvente del sonido, todos se impresionaban ante las partículas que flotaban entre ellos. Los jóvenes no pudieron evitar agitar los brazos para poder alejarlas de su vista.

   A pocos minutos de iniciada la función, una explosión volcánica estremeció a los espectadores. Pedazos de ceniza comenzaron a caer al fondo de la sala, lo que causo gritos desde ese sector. Manuel hizo señas a Beatriz, para que notara la parte inferior de la sala, donde la lava que salía del volcán ya comenzaba a inundar el suelo, haciendo que los espectadores del frente de la sala subieran los pies al asiento para evitar se quemados por la misma. Beatriz solo pudo mirar asombrada, como era que esto sucedía.

   -Ya ves, por eso no queríamos sentarnos ahí - le susurró Mariana.

   Las explosiones proseguían y en un momento una explosión causó que muchas piedras cayeran en la sala, causando que tanto Manuel, al igual que otros espectadores, tuviera que esquivarlas para no recibir el impacto.

   -No me esperaba ese giro - le susurró Manuel a Beatriz, quien se acercó a tratar de oír a su amigo, pero que en su lugar le señalo la pantalla ya que desde el fondo de la pantalla y hacia el público, una lluvia de flechas cayó en la sala. Todos se refugiaron tras los asientos delanteros mientras muchos gritos de la gente competían contra los estruendos de los parlantes.

   Un par de flechas incendiarias cayeron en las gradas e inmediatamente unos operativos del cine procedieron a apagarlas para evitar posibles accidentes. Después de esto, la función siguió sin mayores inconvenientes, salvo una gran roca que cayó en el asiento detrás de Manuel, el cual por suerte estaba vacío y también un par de criaturas que escapaban volando de la pantalla, dando un par de vueltas sobre el público, solo para volver al fondo de la película.

   Acabada la función, el público procedió a retirarse de la sala, dejando los lentes a la salida. Mientras caminaban los jóvenes, un grupo de encargados se preparaban para limpiar el desastre dejado en la sala.

   -Muy buena película, tenía muchos efectos. - dijo muy animado Manuel.

   -Y la historia fue muy completa - añadió Mariana. - ¿Qué te pareció el 3D a ti Beatriz?

   -¡Espectacular! - exclamo muy emocionada la mujer - Quiero ver otra película en tres dimensiones otra vez más.

30 de diciembre de 2011

Crecer


Sé que ya hace una semana de navidad y que debería escribir algo más acorde a año nuevo. Pero no quería dejar pasar esta historia y un año es mucho tiempo para postergarla.

Esto va dedicado a todos los que alguna vez creyeron:

El niño entró a la habitación muy enojado e indignado. Se acercó a su madre y le planteó su infortunio.

-¡Mamá! No sabes lo que me planteó el Johnny.

-¿Qué pasó hijo? - Le preguntó su madre al ver a su pequeño tan alterado.

-¡Vino y me dijo que el Viejo Pascuero no existe! Siempre cree que me puede engañar con sus mentiras.

La madre del inocente pequeño suspiró hondo y viendo la queja con la que había llegado su retoño, pensó que ya era hora de ser honesto con él.

-Mira hijo, tengo que decirte algo. –Hizo una pequeña pausa con la esperanza de que encontrar una manera de anestesiar la siguiente parte de su oración, pero al ver que no existía manera, prosiguió -Tu amigo no te estaba molestando. No existe papá Noel.

22 de diciembre de 2011

La Invación de los Peques


Aprovecho que hago hora en el Duoc para escribir este artículo. Iba en el Metro dirigiéndome hacia aquí, un poco cansado e incomodo por un resfrío que me ataca (nada peor que enfermarse en verano) cuando de pronto comienza la clásica grabación del metro.

La grabación comienza con su típica voz: "Próxima estación...", pero las siguientes palabras me sacaron del letargo y a la vez causaron un par de risas en quienes íbamos en ese momento en el vagón, puesto que la siguiente frase que decía "...La Moneda." se escuchó con una voz chillona, casi infantil. En un comienzo pensamos que la persona que dirigía el metro estaba realizando una broma, pero pronto notamos que en las siguientes estaciones sucedía lo mismo, todos con el repetido "Próxima estación..." de la locutora de siempre seguido de el nombre de la estación pronunciado por diversas voces de pequeños.

Esto es algo que considero curioso e interesante y saca totalmente de la monotonía que la anterior voz nos había acostumbrado. Personalmente fue mucho más grato (incluso me olvide un poco de mi malestar) el viaje escuchando ahora quien nombraría la próxima estación, si sería el niño acelerado o la niña tímida, siempre de una manera distinta y sobre todo novedosa.

11 de diciembre de 2011

Pa' Lo Vasquez





Pasadas las 23:00 partimos los 5 al largo viaje. Todo listo, mochilas con comida y mínimo 2 litros de agua o jugo isotónico cada uno. La distancia que recorrimos desde nuestro punto de partida hasta el final fue de por lo menos 80 kilómetros. En nuestro caso llegamos pasadas las 7:00 a nuestro destino, muy cansados pero con la sensación de haber logrado algo que normalmente no hubiéramos creído podido hacer.
El grupo del viaje mas el "equipo de rescate"

El primer punto fue llegar a la ciclovía de la Alameda, así, a la altura de la Moneda, comenzamos a juntarnos con los cientos de ciclistas que claramente buscaban el mismo destino que nosotros. Es curioso recorrer en pocos minutos la alameda, pasando por Santiago Centro, para luego llegar a Estación Central hasta tomar la salida a la carretera. En ese instante la carretera comenzaba a darle la preferencia a los de ciclistas que a esas horas de la noche cubrían la carretera.

Una pequeña parada para beber un poco de líquido y comer un algo ligero dio la pausa necesaria para comenzar con el verdadero recorrido. Siempre cuidando de no pasar a llevar a los inconscientes que no llevaban luces y esquivando a los que iban más lentos que uno e incluso a los que además iban más rápido. En resumen se podría decir que fue una entretenida experiencia que pocas veces uno puede tener para recorrer grandes distancias en bicicleta, subir difíciles cumbres (que muchos simplemente prefieren caminar) y dejarse llevar por espectaculares pendientes.

Puntos ideales para hacer paradas:
-Las casetas de peaje
-Antes o después de cualquiera de los túneles
-Curacavi
-Casablanca (a pocos kilómetros del destino)

A unos 15 kilometros del destino


Un poco cansado, ya al final del destino
Para los que como nosotros, que no tienen mucha experiencia, siempre está la posibilidad de devolverse en bus, con la bicicleta en el techo de este o también pueden optar en nuestra elección de arrendar una camioneta para después cargar las bicicletas (recomendable si van en grupo). Ahora, si se trata de alguna persona mejor preparada físicamente, siempre está la posibilidad de devolverse en bicicleta, es algo muy bueno ya que se ahorra dinero, pero hay que tener presente que lo ideal es ganarle al sol, ya que andar a la luz de la luna es una cosa, pero con todo el sol de la mañana es otra cosa. En nuestro caso, salimos muy tarde, lo ideal es salir temprano para aprovechar bien la noche. 

Valientes que se devolvian en bicicleta

En conclusión, una oportunidad única como ninguna, ayuda a mantener un buen físico ya que requiere de una preparación previa que no es para nada difícil, solo se pide la voluntad y las ganas de realizar esta experiencia. Es recomendable si uno no está acostumbrado, hacerlo con amigos y finalmente en mi caso, estoy listo para el próximo año estar mejor preparado para rendir de la mejor manera.

16 de noviembre de 2011

Black Bolt is Back!!

No hay nada que me guste más que montar bicicleta, cerca de mi casa hay un cerro por lo que se generan buenas pendientes para recorrer. Lamentablemente tras mucho tiempo dándole con todo a mi vieja “Red Lighting”, ha terminado mal y ya no he podido salir más con ella. Por falta de tiempo dejé olvidada mi bicicleta y de eso ya hace 4 años que no recorro ese espectacular circuito.
Foto del Cerro =)

El año pasado a mis amigos se les ocurrió una brillante idea. Aprovechar el 8 de diciembre y dirigirse hasta Lo Vásquez por la carretera. Personalmente lo considero una apuesta interesante y una gran meta de superación.

Lamentablemente mis amigos no se encontraban preparados ese día para tal odisea y aunque emprendieron con mucho esfuerzo, no pudieron lograr la meta. Pero el punto no estaba en lograrla en ese entonces ya que ese día fue solo de "reconocimiento" puesto que la verdadera odisea esta este año, donde 3 personas salieron un día sin preparación, planeamos ir 7 preparados a emprender tal proeza a ver qué tal nos va.

En mi caso siempre me vi animado a esto pero lamentablemente la falta de bicicleta para esta aventura me ha hecho poner en duda mi asistencia ante la falta de preparación. Pero ante mi sorpresa hace un mes atrás mis amigos decidieron adelantarme uno de los regalos menos esperados que hubiera tenido en mente. Y es que, aprovechando el cerro que tengo a espaldas de mi casa, realizamos una travesía por mi antiguo circuito y una bicicleta nueva fue lo que me recibí ese gran día.

En todo caso ese día no fue nada fácil. Tras recorrer las calles de antaño, pude sentir volver esa emoción de recorrer esos lados pero también pude notar como es que mi condición aeróbica se había debilitado demasiado, ya que a duras penas había podido subir la segunda pendiente. Mis amigos muy preocupados pidieron que me cuidara e incluso se cuestionaron si estaría listo para diciembre. Es gracioso esto porque yo era el único que no estaba preocupado, ya que tras ese incidente tenía más clara mi meta y muy claras mis limitaciones, por lo que sabía también que volver a lo que tenía antes costaría pero no sería imposible, los músculos se debilitan pero también no olvidan.

Así fue que tras descansar un día, retomé el circuito, esta vez de una mejor manera, los mareos fueron menores y al menos pude recorrerlo de una sola vez sin bajarme de la bicicleta sin descansar. Sin darme cuenta la primera semana ya había acabado pero al ir a trabajar ese fin de semana, fue horrible. Estar cansado y estar obligado a estar de pie es lo peor del mundo, sobre todo si te duelen las piernas de la rodilla hacia arriba. De todas formas seguí la segunda semana con la travesía. Y a mi sorpresa el segundo fin de semana fue algo espectacular lo que sucedió, ya que de pronto el dolor de piernas seguía, pero algo había reemplazado el cansancio. Ahora había una energía que recorría mi cuerpo. A pesar del dolor de piernas y el agotamiento, esta energía me movió todo ese fin de semana como nunca antes y me hizo sentir mucho más motivado. Lo más entretenido es que ya he hablado con dos personas que han hecho el recorrido a Lo Vásquez y me han dado muy buenas recomendaciones para el día que se viene. Pero al final de la tercera semana sucedió algo terrible. Mi nueva “Black Bolt” sufrió un percance con el pedal rodado volviendo del trabajo a la casa.

No sé si fue solo una coincidencia o qué, pero estas dos semanas que pasé sin bici, fue un sufrimiento. no entiendo si coincidió que han sido unas semanas pesadas o que pero ha sido algo demasiado insoportable ya que sentir el viento en la cara mientras uno anda en bicicleta es lejos la mejor sensación y no poder sentirla después de volver al camino es algo triste.

Ahora que he reparado la bicicleta y estoy de vuelta a la acción, me he dado cuenta que he mejorado mucho y más que nada disfrutar esa libertad, el poder liberar esa energía es algo que supera cualquier cosa. Desde hoy jueves he decidido doblar el circuito, ya que es necesario aumentar la marcha para prepararse para el próximo mes, veamos cómo me va.