24 de marzo de 2014

Dos



Dos personas caminan,
una al lado de la otra.
Caminan en silencio, caminan con remordimiento.
Sienten amargura y resentimiento.
Rabia hacia ellos mismos.
Cada uno se siente como un ser horrible y desagradable.

Dos personas caminan,
dos personas autodestructivas caminan una al lado de la otra.
Sentimientos encontrados y enojo acumulado.
Sentimientos que debieron quedar dormidos afloran
pero con ello despiertan los fantasmas internos,
aquellos que rondan alrededor.
Hoy caminan uno al lado del otro,
en silencio,
 dos muros que chocan.

Su único error,
ver belleza en el otro.


27 de febrero de 2014

Las palabras sobran




Miradas cómplices.
Palabras que sobran.
Susurros que se traslapan
intercalados mientras ocupan el espacio entre ellos.
Sin palabras los susurros se alimentan,
se complementan.

Labios cómplices.
Palabras que sobran.
Sentimientos ocultos
lucha por comunicarse con los sentidos.
Sin palabras los sentidos se intensifican,
se vuelven todo.




23 de febrero de 2014

Al abordaje!




Cuando el Capitán es el primero 

en abandonar el barco.

Es cuando las Ratas 

nos preguntamos

¿Qué diablos seguimos haciendo aquí?




11 de febrero de 2014

Ventana a otro mundo



Desde hace un mes comencé un nuevo trabajo, un trabajo que se come mi tiempo, tiempo que ya comienzo a olvidar que significa tener. Me encuentro en una oficina en un piso 16 y en general no hay nada especial en ello, el ambiente es grato, en ese sentido se trabaja bastante pero se pasa bien. El subir a la oficina no es nada de otro mundo, aunque me gustaría hacer el ejercicio de subir los 16 pisos a pie, el hecho de llegar todo sudado a la oficina me desalienta, sobre todo porque implicaría llevar un cambio de ropa, que sería traer más cosas en la mochila, que a la vez significaría ir más apretado en el metro. Cosa que personalmente no me motiva mucho.

Pero el motivo de contar esto es otro, va por lo misterioso suceso que implica el ascensor que me lleva a la oficina, como todo ascensor no implica o demuestra ninguna diferencia significativa con sus pares, mas si con los destinos que puede llegar a tener. Cuando me subo a él normalmente, este comienza a ascender, reflejando ese ascenso en los números que van subiendo del 1, pasando por el 2, así hasta llega al 16. Un día en articular, al subirme en este, el ascensor mágicamente salto del 1 al 15, sorpresa la mía, ya que se había comido todos los pisos del 2 al 14 restándose unos segundos de viaje como si nada, pero cuando se abrió la puerta un espacio totalmente distinto al pasillo del piso 15 apareció, siendo un lugar misterioso y desconocido. A donde me había llevado el ascensor era difícil saberlo. Una persona entró al ascensor y la puerta se cerró como siempre. Inmediatamente el ascensor volvió al 1 y más gente procedió a subirse. Inmediatamente el ascensor prosiguió su curso programado normal. Nadie más aparte de mi miraba extraño al caballero que había venido de este falso piso 15 ya que nadie le había visto salir de ahí.

Una situación más extraña aún fue unos días después. Par variar me subí al ascensor solo y de nuevo procedí a dirigirme al piso 16, pero desde el piso 1, el ascensor una vez más se salto al piso 15, era obvio que una vez más me encontraba en ese otro piso 15, no al del pasillo que conozco, al del espacio desconocido. Pero la puerta no se abrió ahí, el numero del ascensor cambio ¡esta vez a 25! no solo había saltado a un piso superior distinto al existente, sino que ahora había cambiado a un piso que físicamente no podía existir. Si el edificio tiene 16 pisos ¿cómo puede llegar a un piso 25? pero bueno, una vez que la puerta se abrió, un espacio parecido al del otro piso 15 se desplegó ante mi, pero eso no fue lo que me sorprendió más fue que mi jefe se encontraba en ese piso, igual que el hombre del 15, procedió a subirse al ascensor, nos saludamos, la puerta se cerró y de igual manea a la anterior, el ascensor procedió a su curso natural. Llegamos a la oficina pero nunca me atreví a preguntarle que había allá en esos pisos, el otro piso 15 y el piso 25.

Siempre que llego al edificio miro mi piso desde afuera. Calculo los pisos e imagino a qué altura debería estar el piso 25 en el aire. Tampoco sé cómo llegar, he buscado en los botones y no existe ningún botón que te lleve al 25 y el botón que dice 15 me lleva siempre al piso con el pasillo que reconozco. Solo 2 veces he llegado a esos pisos extraños y me pregunto a veces si volvieran a aparecer saldrá algún otro piso misterioso o si simplemente existen esos dos. Con todo esto, solo puedo especular e imaginar sobre ello.


10 de diciembre de 2013

Alma Gemela



Hace un tiempo atrás una amiga me comentaba sobre una película que trababa el tema de las almas gemelas, una de sus preocupaciones era el saber si alguna vez sería capaz de encontrar alguien que pudiera identificar como alma gemela.

Es curioso pero mi pensamiento hacia algo así ya que es muy tajante y a la vez muy distinto al concepto que la gente normalmente tiene de lo que considera alma gemela. Lo que se podría llamar alma gemela, no lo considero para nada una persona que pudiéramos pensar como la pareja ideal de alguien, para nada. Como seres todos y cada uno somos complejos y a la vez nos vemos afectados por nuestro entorno, podemos trabajar en conjunto, pero ciertamente pensamos y nos movemos de manera individual, moldeándonos al entorno según sea necesario.

Si lo pensamos de esa manera, es imposible que pueda existir una persona ideal para cada uno. Es imposible que podamos convivir todo el tiempo en armonía con otra persona, ya que si lo pensamos, ser un alma gemela implica conexión, comprensión y complicidad entre dos personas. Hoy amo a esa persona, pero mañana llego cansado y la veo, lo que me afecta me genera intolerancia, lo que genera disociación de esa comprensión. Esto puede durar poco, como puede acrecentarse, generando que esa unión se pierda.

¿Eso significa qué no existen las almas gemelas? Todo lo contrario. Por lo complejo que somos como seres independientes uno del otro, hemos aprendido a convivir en comunidad dentro de nuestros universos, conviviendo en conjunto. A veces estos universos se alinean, convergen o como uno quiera verlo, pero nos ponemos en sintonía con una persona, ambos queremos lo mismo, pensamos lo mismo, nos volvemos esas Almas Gemelas durante lo que dura esa alineación de intereses. Con esto quiero aclarar que bajo esto, no quiero decir que andemos metiéndonos con una persona cada vez que se nos presenta como alma gemela, para nada, pero sí que un alma gemela no tiene que ser una pareja necesariamente, ya que perfectamente puede darse entre amigos también sin dejar de ser solo amigos. Lo que quiero decir es que el alma gemela supera géneros, relaciones e incluso distancias. Mi mejor amiga en este momento puede ser mi alma gemela porque nos llevamos muy bien sin tener que ser algo más que amigos y eso se genera porque tenemos muchas afinidades como amigos, nos volvemos cómplices de las bromas y de los pensamientos, por lo menos durante dura la conversación. Cuando cada uno se dirige a su casa, esa alineación se rompe y volvemos a ser solo amigos.

Lo mismo pasa con una pareja, nuestra pareja nos puede entender en todo y también ser cómplice, pero a veces el agotamiento de la rutina nos rompe la magia, volviéndose imposible que esa persona sea lo que se considera alma gemela. Pero esto no significa que solo por ello abandonaremos a esa persona por la primera que aparezca llenando ese espacio. Como todo en la vida, la complicidad y la lineación depende del trabajo mutuo de ambas partes. Como todo en la vida, si uno no cuida algo, esto se pierde.

Lo importante es saber crecer como persona. No vale la pena gastar tu vida o llenarte de frustración buscando esa persona especial que te entienda, solo basta con ser uno mismo y esa persona llegará por afinidad. Y aunque se pierda, siempre puede llegar alguien más. Solo hay que tener en claro que no hay nada absoluto.